Historias que ponen los pelos de punta y sucesos en el faro de Vigo

faro de Vigo

¿Sabías que desde Vigo, mirando hacia las Islas Cíes, no solo ves un paraíso azul… sino que de noche pueden aparecer luces que nadie explica?

¡Así es! El faro del Monte Faro guarda secretos que helan la sangre: un farero fantasma que enciende destellos errantes, un barco pirata espectral que emerge en tormentas y voces que surgen del mar.

Estas no son invenciones de película, sino que forman parte del folclore marinero gallego, transmitido por generaciones de pescadores y visitantes.

Prepárate para descubrir las historias reales (o casi) que hacen que muchos eviten las Cíes al anochecer. ¿Te atreves a leerlas?

El faro de Vigo: ¿por qué se llama así y dónde está realmente?

Mira, antes de empezar este post, debes saber que en realidad no hay un faro dentro de la ciudad de Vigo misma, tipo en el puerto o en el centro.

El que todo el mundo asocia con «el faro de Vigo» es el Faro de Cíes (o Faro de Monte Faro), que está en la isla del Medio, también llamada isla do Faro, del archipiélago de las Islas Cíes.

Se eleva a unos 178 metros sobre el nivel del mar, en la cima del Monte Faro, y desde Vigo lo ves clarísimo en días despejados, justo al fondo de la ría, marcando la entrada al paraíso de las islas.

¿Por qué lo llaman faro de Vigo?

Pues porque es el que más se ve desde la ciudad, especialmente desde sitios como Porta do Sol o el paseo marítimo.

Es como el faro emblemático de la ría de Vigo, el que guía a los barcos hacia el puerto y el que aparece en mil postales y fotos desde la urbe.

Lo construyeron entre 1851 y 1853 por petición de los ingleses, para que los barcos no se estrellaran en la zona, y desde entonces es un icono total, porque está aislado, con vistas brutales al Atlántico y a la ría y rodeado de acantilados que dan para mucho misterio.

La leyenda principal: el espíritu del farero perdido y las luces misteriosas

¡Ahora sí, vamos a lo que nos interesa! Si hay una historia que se repite una y otra vez cuando hablas con pescadores o con gente que ha pasado la noche cerca de las Cíes, es esta del farero que nunca volvió.

Hace décadas, algunos dicen que en pleno siglo XX, otros lo remontan más atrás, un farero que vigilaba el monte Faro desapareció en medio de una tormenta brutal.

No quedó rastro de él; ni cuerpo, ni nota, ni nada. Simplemente… se esfumó. Desde entonces, la leyenda dice que su espíritu no se fue del todo. Sigue ahí arriba, en el monte, vagando entre la niebla y los acantilados.

Y lo que más pone los pelos de punta son las luces misteriosas que muchos juran haber visto, como destellos que se encienden y apagan sin explicación, moviéndose por la oscuridad como si alguien llevara una linterna gigante.

No son las luces del faro oficial —ese está automatizado desde hace años—, ni barcos pasando, ni aviones… son errantes, caprichosos, como si intentaran guiar a alguien que ya no existe.

Hay quien dice que el farero sigue «haciendo su trabajo»: enciende esa luz para alertar a barcos imaginarios o para esperar al marinero que nunca regresó, quizá un amor perdido o un compañero.

Hay quienes piensan algo distinto

Los escépticos ligan estos sucesos a cosas más antiguas, como rituales druidas en el monte. Es más, hay restos castreños y hasta una especie de altar rocoso que da que pensar, o simplemente las almas de marineros ahogados en la ría que no encuentran descanso.

Pescadores locales cuentan que en noches de niebla densa o temporal, esas luces aparecen de golpe, flotan un rato sobre el monte y luego se apagan… dejando un silencio que pesa.

Yo no digo que sea real al 100%, eh, pero cuando estás en Vigo mirando hacia las Cíes al anochecer y ves un puntito que parpadea donde no debería, te quedas pensando. ¿Será el viento jugando con la imaginación?

El bergantín fantasma: el barco pirata que no descansa

La historia va así: hace siglos (o al menos eso cuentan los abuelos y los libros de mitos gallegos), un bergantín pirata cargado hasta los topes de monedas de oro y tesoros robados naufragó en la Punta do Cabalo, en la isla de Faro, la misma donde está el faro.

Fue en plena tormenta, de esas que azotan las Rías Baixas sin piedad. El capitán —un tipo alto, moreno, con barba negra larguísima y ojos que daban miedo— maldijo el día y la hora, mientras el barco se iba a pique con toda la tripulación. No hubo supervivientes, ni oro recuperado… solo el mar se lo tragó todo.

Pero el asunto no acabó ahí. Según la tradición (y hasta hay relatos en el Diccionario dos seres míticos galegos, en FarodeVigo y en bocas de pescadores de Cangas o Vigo), en noches de temporal fuerte o cuando ruge el viento, el bergantín emerge de las profundidades como un espectro.

Aparece con las velas rasgadas ondeando, una luz espectral brillando en el palo mayor, y se oyen voces fantasmales con gritos de dolor, blasfemias del capitán y órdenes que nadie puede cumplir.

Algunos juran ver la figura del capitán en la proa, con los ojos encendidos y la barba al viento, maldiciendo eternamente mientras intenta escapar del destino que lo hundió.

Cuando amanece o se calma el mar, ¡puf! Desaparece bajo las olas, llevándose su tesoro maldito de vuelta al fondo.

Otros sucesos paranormales alrededor del faro y las islas

Y no creas que los relatos que ponen los pelos de punta se quedan solo en el farero y el bergantín… las Cíes y su faro acumulan más historias que te mantienen en vilo.

Por ejemplo, hay relatos de luces misteriosas flotando sobre el mar en noches sin luna, que son puntitos que se mueven sin rumbo, como si fueran almas errantes de marineros perdidos en naufragios antiguos.

Algunos juran oír cánticos etéreos saliendo de cuevas inaccesibles en los acantilados —voces lejanas, rezos o lamentos que el viento trae y se lleva—, como si las profundidades guardaran ecos de tripulaciones ahogadas.

Luego está el rollo más moderno. En rutas «Vigo paranormal» y testimonios de los años 70 y 90, hablan de avistamientos de ovnis sobre la ría, con objetos brillantes que desaparecen hacia las islas.

La teoría que más circula es que bajo las Cíes hay una base extraterrestre submarina —sí, como en esas conspiraciones que molan contar de noche—, con luces que emergen del agua y naves que se sumergen.

Pescadores y gente de Vigo lo han visto (o eso dicen), y encaja perfecto con la soledad del archipiélago.

¿Qué hay con los naufragios malditos?

Por supuesto, entre los relatos paranormales de Vigo no faltan los naufragios y tesoros malditos, donde se escuchan ecos de piratas, galeones hundidos (como el Santo Cristo de Maracaibo en la Batalla de Rande, cerca de las islas) y oro escondido que nadie recupera.

Se dice que esas riquezas traen maldición y quien las busca acaba atraído por luces falsas o tormentas que no existían.

Y el ambiente en sí es el culpable, y no es más que la soledad absoluta del faro, los acantilados cortantes, la niebla gallega que lo cubre todo… es el escenario ideal para que lo inexplicable cobre vida.

De día son paraíso; de noche, te hacen dudar si miras bien hacia el horizonte.

¿Realidad o imaginación? Testimonios

Las leyendas de Vigo, como el farero perdido, las luces errantes y los cánticos en las cuevas, siguen siendo un misterio.

Aunque no hay pruebas científicas que las respalden, el folclore local sigue vivo, atrayendo a curiosos, escépticos y amantes del misterio.

Los testimonios de pescadores, turistas y locales que afirman ver luces o escuchar voces en lugares aislados como el Monte Faro mantienen el enigma. ¿Coincidencia o sugestión?

Cuando estás allí, en la oscuridad y el viento, la línea entre lo real y lo imaginado parece desvanecerse.

Cómo vivirlo (si te atreves)

Si te atreves a vivirlo, te recomiendo tomar el ferry a las Islas Cíes durante el día, subir al Monte Faro y quedarte hasta el atardecer para disfrutar de una atmósfera única.

La mejor época para explorar es durante las tormentas de otoño e invierno, cuando la niebla y el viento añaden un toque inquietante. Recuerda que las islas están desiertas de noche y no se permite acampar sin permiso.

Para los que prefieren explorar desde casa, terra chat es el lugar perfecto para compartir historias y leyendas sobre las Cíes y otros misterios gallegos. Ahí encontrarás conversaciones sobre avistamientos paranormales y experiencias personales que te pondrán los pelos de punta.

¿Tú qué opinas? ¿Imaginación colectiva o algo más? Si tienes una historia, ¡compártela! Quizá tu relato sea el próximo en asustar a alguien más.

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