Cuando llega diciembre, Vigo se transforma. Y no es una exageración. De repente, las calles se llenan de luz y de cientos de personas paseando para ver las luces de Navidad en Vigo, que son el espectáculo favorito de los turistas.
Pero tanta oferta puede abrumar. ¿Dónde empezar? ¿Qué merece la pena de verdad? ¿Dónde nos alojamos? Si quieres disfrutar del ambiente y los planes sin perder el norte (ni la paciencia), esta guía es lo tuyo, porque te diremos dónde alojarte, qué ver en la ciudad y todo con los planes más baratos para Navidad.
Las luces de Navidad en Vigo: un recorrido por los puntos más icónicos
No podemos empezar de otra manera, puesto que si hay algo que define la Navidad en Vigo es su espectáculo de luces, que es capaz de convertir un paseo cualquiera en algo que invita a mirar hacia arriba a cada paso.
Estamos hablando de más de 400 calles iluminadas y 12 millones de luces LED repartidas por todas partes. Y estos son puntos clave que concentran lo más espectacular:
Porta do Sol: el corazón de las luces de Navidad de Vigo
Todo empieza aquí. Es el kilómetro cero de la Navidad viguesa y el lugar donde se respira la mayor concentración de gente buscando la foto perfecta.
El gran protagonista es el árbol gigante, que ronda en promedio los 45 metros de altura y que es (sin duda alguna) el centro de todas las miradas.
Es que no es solo un árbol para contemplar. Puedes meterte debajo y disfrutar de su espectáculo de luz y sonido, que suele activarse a intervalos regulares.
Justo al lado, el Carrusel Mágico le pone un punto clásico y más fotogénico a la plaza. Si vas con niños, no te lo pienses y vive esa increíble sensación.
Rúa do Príncipe y Policarpo Sanz: el paseo obligado
Desde Porta do Sol, merece la pena adentrarse en la calle del Príncipe. Es de esas calles que caminas mil veces al año, pero en Navidad se transforma por completo.
Las bolas gigantes de luz, los arcos y las figuras tridimensionales (renas, muñecos de nieve, duendes) van apareciendo a cada paso. Ya verás que el paseo es una cadena de escenarios perfectos para fotografiar.
Otros puntos de las luces navideñas en Vigo
Si sigues avanzando, llegarás a Policarpo Sanz, posiblemente el cruce más espectacular de toda la iluminación.
Aquí se concentran varios elementos que merecen tu completa atención, como la Casa de Papá Noel (donde los niños pueden entregar sus cartas) y el bosque de árboles luminosos.
Pero nada estaría completo sin visitar el Belén Monumental en la Casa das Artes. Este belén, conocido como «Camiño a Belén», es uno de los más grandes y detallados de toda España, y para endulzar más el panorama, la entrada es totalmente gratis.
¿Cuándo encienden las luces de Navidad en Vigo?
Para la edición 2025-2026 (la que acaba de terminar hace poco), las luces se encendieron oficialmente el sábado 15 de noviembre de 2025 a las 20:00 horas.
Fue el gran momento, con el alcalde Abel Caballero pulsando el botón desde el árbol gigante en Praza Porta do Sol, música a tope, miles de personas allí… ¡Una fiesta total!
A partir de ese día, el horario normal de encendido fue todos los días a las 18:00 horas (excepto el día inaugural, que fue más tarde para el evento).
Si sacas cuentas, lo más seguro es que este año el encendido también sea a mediados de noviembre.
¿Cuándo quitan las luces de Navidad en Vigo?
El espectáculo de las luces navideñas de Vigo se apagó oficialmente el domingo 11 de enero de 2026.
Así lo confirmó Abel Caballero, el alcalde de la ciudad, hace unas semanas y el acto de despedida fue ese mismo día por la tarde-noche.
O sea, desde el 15 de noviembre de 2025 hasta el 11 de enero… ¡Casi dos meses enteritos de ciudad iluminada!
Si comparamos con las ediciones anteriores, rápidamente vemos que el patrón se repite y las luces se apagan casi cerca de la mitad de enero.
Ya pasó la fecha, pero si no pudiste venir o quieres revivirlo en plan “el año que viene voy sí o sí”, tranquilo, porque Vigo cada año se supera y la próxima edición ya estará en el horizonte.
¿Qué más ver en Vigo en Navidad? Los lugares imprescindibles para visitar
La experiencia de la Navidad en Vigo va más allá del centro. Por eso, anota estas actividades que completarán tu itinerario:
Mercado de Navidad: dónde encontrar regalos y delicias locales
Si hay un plan que nunca falla en estas fechas, es perderse entre puestos con olor a castañas asadas y chocolate caliente.
En Vigo, el epicentro de este ritual es el Cíes Market en Praza de Compostela, pero no es el único lugar donde dar con ese regalo especial o ese capricho gastronómico que te anima el día.
Cíes Market: el clásico que nunca defrauda
No tienes que dar muchas vueltas, ya que el mercado está ubicado en pleno centro; además, es de estilo nórdico y repleto de artesanía local, complementos, cerámica, productos gourmet y, por supuesto, comida.
Aquí puedes encontrar desde quesos de la zona hasta embutidos, mermeladas o vinos con denominación de origen. Y si el frío aprieta, siempre hay un puesto con chocolate espeso o vino caliente para llevar de vuelta al paseo.
Mercado de la Piedra: otro plan con encanto
A pocos minutos, en la Praza da Pedra, suele instalarse otro mercadillo con un aire más tradicional.
Más pequeño, sí, pero con ese punto auténtico que lo hace especial. Aparece sobre todo los fines de semana y es ideal para encontrar detalles hechos a mano o simplemente para tomar algo en una de las terrazas cercanas mientras ves la vida pasar.
Para llevar a casa: dulces típicos que no fallan
Aprovechar la visita a estos mercados es también la excusa perfecta para llevarte un trocito de Vigo a la mesa.
Busca los filloa, las orellas de Carnaval (que aquí también se comen en Navidad) o los tradicionales polvorones artesanos. Y si lo tuyo es salado, una buena pieza de lacón o un queso Arzúa-Ulloa siempre son un acierto.
Pistas de hielo y planes para toda la familia
Vigo no sería Vigo en Navidad sin esos planes que reúnen a niños y mayores alrededor de una misma actividad. Y si hay dos que nunca fallan, son las pistas de hielo y los espacios pensados para los peques.
Patinar sobre hielo: dónde y cómo funciona
Cada año se instalan varias pistas repartidas por la ciudad. La más conocida suele estar en Elduayen (junto al Náutico), con una carpa que permite patinar incluso si llueve.
También hay opciones, como la clásica y más conocida del aparcamiento de Samil (en la playa, lejos del centro), y sí, tenía una estructura cubierta carpa que permite también patinar aunque lloviera o hiciera mal tiempo.
- Precio orientativo: entre 4 y 6 euros por sesión (suele incluir el alquiler de patines).
- Duración: las sesiones son de unos 20-30 minutos, dependiendo de la afluencia.
- Consejo: si vas en fin de semana o por la tarde, toca armarse de paciencia. Las colas son largas, pero el plan lo merece.
Dónde alojarse en Vigo en Navidad: zonas y consejos prácticos
Llegados a este punto, si estás pensando en venir o recomendar el viaje, toca hablar de dormir. Y ojo, porque en Navidad, Vigo se llena y los precios suben. Pero con un poco de tino, se puede encontrar alojamiento bien ubicado sin volverse loco.
Zonas céntricas: lo más cómodo (y lo más caro)
Si el presupuesto lo permite, alojarse en el centro es un acierto. Calles como Príncipe, Colón o García Barbón te dejan a pie de todo: las luces, los mercados, los bares. Y puedes encontrar muchos restaurantes para comer en Vigo según tu gusto y presupuesto.
Eso sí, los precios se disparan en estas fechas y conviene reservar con semanas (o meses) de antelación si quieres un precio decente.
Alternativas cerca del centro: mismo ambiente, mejor precio
Barrios como O Castro, Areal o incluso Bouzas ofrecen opciones más asequibles y están bien comunicados.
Desde Bouzas, por ejemplo, puedes ir andando al centro en unos 20 o 25 minutos o coger un urbano en pocas paradas. Y de paso, conoces otra zona de la ciudad con su propio encanto.
Vigo en Navidad: un plan que nunca falla
La magia de Vigo en Navidad no está solo en las luces ni en los récords que cada año se empeñan en batir.
Está en eso de salir a la calle sin mucho plan y encontrarte con la ciudad vestida de fiesta, en el olor a castañas que te persigue por cada esquina y en esa sensación rara de que, por un rato, todo brilla un poco más de lo normal.
Da igual si vienes desde fuera o si vives aquí y repites cada diciembre. Pasear sin prisa, parar a tomar algo caliente cuando el frío aprieta y dejarte llevar por el ambiente siempre funciona.
Porque Vigo en Navidad se disfruta así, sin agobios, con ganas de calle y con la cámara a punto por si aparece esa foto que merece guardar.


